El engaño al que estamos siendo sometidos, tiene un objetivo, el sistema quiere tenernos en casa, siempre conectados a internet, (desconectados de la vida real), orgullosos de la enorme velocidad del 5G, pero sin tiempo para pensar, a metros de distancia de nuestros seres queridos, de nuestros amigos, de nuestros vecinos. Nos quieren con inútiles mascarillas que nos llevan al anonimato, a la obsesión, al individualismo, trabajando desde nuestras casas, con menos iones negativos, lejos del Prana, sin aire natural, sin luz del Sol, (osea con descompensados ritmos circadianos), falta de «vitamina D», etc. para ser parte de esta o de nuevas pandemias, (por tener peor calidad de sistema inmune).
Nos quieren dejar una impronta de miedo a lo desconocido, que nos genere estrés enfermante, que nos obligue a consumir sus nefastos medicamentos, consumiendo comida basura con aditivos supuestamente «controlados», etc, etc…
En Sanar comiendo opinamos que el antídoto al aborregamiento generalizado, es la indagación, la investigación, el contacto físico, los abrazos, el aire libre, los baños inteligentes de Sol, el agradecimiento, el perdón, la solidaridad, la aceptación, la alegría la paz, el amor en todos sus grados, desde amar a los pájaros, a las plantas, amar a las personas, amar a tu pareja sin que nunca falten los abrazos, los besos y caricias, la atención, etc…
Así nos vacunaremos gratis y sin daños, no sólo de estos virus científicos, sino de su plan de aborregamiento masivo, al que quieren someternos con multas por socializar, por ser libres, por vivir!

Ahora solo falta la ilógica y temible vacuna, con componentes Dantescos y fines Maquiavélicos para conseguir una sociedad castrada, aislada, sin amor pero con odio, con emociones atrapadas, creencias erróneas, estresada, enferma y consumidora.